Las elecciones colocan las políticas para la agricultura familiar en el centro de las elecciones de los votantes

28/09/2026 às 14:2616 visualizaciones
Pesquisa aponta para estabilidade no cenário eleitoral no Paraná.
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Brasil de Fato

El voto no solo define quién ocupará los cargos de presidente, gobernador, senador y diputado en los próximos cuatro años. También ayuda a definir qué ideas sobre el papel del Estado, qué políticas públicas y qué prioridades tendrán espacio en las decisiones que afectan la vida cotidiana. Para la agricultura familiar, esta elección pasa por temas como crédito, asistencia técnica, comercialización, vivienda, jubilación, producción de alimentos y el enfrentamiento del cambio climático. Para quienes viven en las ciudades, también llega a la mesa, a losprecios de los alimentos, a la salud y a la dinámica económica de los territorios.

Es en este contexto que la profesora e investigadora Cátia Grisa, de la Universidad Federal del Rio Grande do Sul (UFRGS), llama la atención sobre la importancia de mirar las elecciones más allá de la disputa entre nombres. Con actuación en las áreas de sociología rural, políticas públicas y desarrollo rural, destaca que el resultado de las urnas tendrá reflejos sobre las políticas para la agricultura familiar, el desarrollo rural y la seguridad alimentaria. "Este es un momento bastante decisivo", afirma la especialista, que recientemente contribuyó con la Federación de Trabajadores en la Agricultura Familiar del Rio Grande do Sul (FETRAF-RS) en el libro Agricultura Familiar en Transformación: realidad de la agricultura familiar en la base de la FETRAF-RS, lanzado en julio. Según ella, la elección de los representantes del Ejecutivo y del Legislativo interfiere directamente en la definición de las prioridades, los presupuestos y las políticas públicas para los próximos años.

En el Ejecutivo, esta definición pasa por el espacio que la agricultura familiar ocupará dentro de la estructura de los gobiernos y por la dimensión de los recursos destinados al sector. En el Legislativo, implica leyes, proyectos, enmiendas y modificaciones que pueden interferir directamente en la vida cotidiana de la población. Por eso, Cátia recomienda que el elector observe no solo el discurso de campaña, sino los documentos y la trayectoria de los candidatos. Una de las referencias para este análisis, según la investigadora, son los programas de gobierno presentados por los candidatos al Ejecutivo. "Miren estos documentos y vean cuánto que estos candidatos se refieren a la agricultura, pero principalmente cuánto que ellos hacen referencia aagricultura familiar”, orienta. A partir de ellos, es posible identificar si aparecen propuestas específicas para la generación de ingresos, asistencia técnica y extensión rural, crédito, infraestructura, comercialización, agroindustrialización y otras áreas relacionadas al sector.

La evaluación, sin embargo, no necesita detenerse en la mención directa a la agricultura familiar. Cátia sugiere que los votantes observen también cómo los candidatos tratan temas que tienen impacto en el campo y en la producción de alimentos. Entre ellos, se encuentran los cambios climáticos y la seguridad alimentaria y nutricional. En Rio Grande do Sul, marcado en los últimos años por eventos climáticos que han afectado directamente la producción rural, la investigadora considera relevante observar qué propuestas tratan sobre la prevención, la adaptación y la construcción de mayor resiliencia para las familias agricultoras.

La alimentación también amplía esta discusión. Para la profesora, cuando se habla de seguridad alimentaria y nutricional, es preciso considerar quién produce los alimentos que llegan a la población y cómo las políticas públicas acercan la producción y el consumo. “El tema de laalimentación"Hoy es fundamental en Brasil", observa, al citar, entre otras posibilidades, compras públicas, alimentación escolar, ferias y políticas que acerquen a los agricultores a los mercados consumidores.

Una cuestión que también llega a la ciudad

La relación entre la agricultura familiar yla población urbanaes, para la investigadora, más directa de lo que parece. La producción realizada en el campo interfiere en la oferta y los precios de los alimentos, en la diversidad de la alimentación y en la posibilidad de acceso a productos considerados más saludables. Por eso, la elección de políticas para la agricultura familiar también se refiere a quienes no viven de la actividad rural. "Uno de los grandes desafíos que enfrentan las ciudades hoy es cómo asegurar la oferta de alimentos saludables en todo el territorio", afirma Cátia. En su evaluación, acercar los lugares de producción y consumo puede reducir distancias, pérdidas y desperdicios, generar ingresos en los propios territorios y fortalecer las economías locales.

Esta aproximación también tiene reflejos ambientales y culturales. Cadenas más cortas pueden reducir desplazamientos y, consecuentemente, emisiones relacionadas al transporte de alimentos, mientras que la valoración de la producción local ayuda a preservar hábitos e identidades alimentarias de los territorios. Así, la agenda de la agricultura familiar deja de ser exclusivamente una cuestión de ingresos para quienes producen y pasa a involucrar alimentación, salud, medio ambiente y desarrollo. "Para el público urbano, si está preocupado por su salud y por su alimentación, es fundamental que vea cuántos candidatos traen la agenda de la agricultura familiar", completa la investigadora.

Las políticas públicas están en el cotidiano

La elección electoral también implica una discusión más amplia sobre el papel del Estado. Cátia recuerda que las políticas públicas atraviesan diferentes dimensiones de la vida, aunque no siempre se perciben de esta manera. En la agricultura familiar, están presentes en el crédito, seguro agrícola, asistencia técnica, comercialización, agroindustrialización, infraestructura y regularización sanitaria. Fuera de ella, aparecen en el SUS, en la educación, en la seguridad, en la alimentación y en diferentes servicios y programas que forman parte del cotidiano. "Desde el momento en que levantamos, ya sea un subsidio para la energía eléctrica, ya sea un subsidio para el costo de la gasolina que utilizamos en nuestros coches, estamos hablando de políticas públicas", resume.

Es en este campo donde también aparecen diferentes concepciones sobre el papel del Estado. Hay candidatos que defienden una mayor presencia estatal en la formulación y ejecución de políticas públicas y otros que defienden la reducción de esta actuación. Para Cátia, comprender esta diferencia es importante porque no se limita al debate electoral: produce consecuencias sobre los servicios, programas y políticas que llegan a la población.

El voto como elección de representación

El análisis de la profesora e investigadora de la UFRGS encuentra correspondencia en la posición de la FETRAF-RS. Para el coordinador general de la Federación, Douglas Cenci, la participación electoral es parte del funcionamiento del sistema de representación política y debe ser acompañada de atención sobre quién será elegido para ocupar los espacios de decisión. "Votar forma parte de nuestro compromiso con la democracia", afirma. Para él, aunque el sistema de representación tiene limitaciones, las elecciones son el mecanismo a través del cual la población puede elegir a sus representantes, evaluar los mandatos y, cuando lo considere necesario, reemplazarlos.

Douglas también llama la atención sobre una dimensión de la elección que va más allá de las características personales del candidato. En su evaluación, el elector debe conocer las posiciones defendidas tanto por el candidato como por el partido al que está vinculado. "No solo elegir porque tiene buenas características como persona, sino elegir un candidato que representa las propuestas que creemos que son las mejores para nuestro Estado, para nuestro país", afirma.

Para la Fetraf-RS, este enfoque debe considerar las temáticas que intervienen directamente en la vida de las familias agricultoras. Douglas cita políticas relacionadas con la jubilación, la vivienda, el crédito y otras acciones públicas que, según la entidad, son importantes para garantizar condiciones de vida y producción en el campo.

Así, se espera que los agricultores y agricultoras conozcan estas posiciones antes de definir su voto. "Observamos la importancia de elegir, en nuestro caso, candidatos que estén alineados con la agricultura familiar", afirma Douglas, al defender que la categoría observe el compromiso de los candidatos con la conservación y el fortalecimiento de las políticas públicas que considera importantes.

Este análisis, sin embargo, no se limita a un sector específico. La propia relación entre la agricultura familiar y las políticas públicas muestra que las decisiones tomadas por los gobiernos y el Legislativo producen efectos que atraviesan el campo y llegan a las ciudades. Lo que está en discusión involucra, al mismo tiempo, la producción, los ingresos, la alimentación, los servicios públicos, el medio ambiente y el desarrollo de los territorios.

Conocer antes de elegir

En este proceso, también aparece la trayectoria de los candidatos como elemento de análisis. Para Cátia, además de verificar el contenido de los programas electorales, el elector puede observar de dónde provienen los candidatos, cuáles son las posiciones que han defendido y si tienen historial de diálogo con organizaciones y temas relacionados con la agricultura familiar.

La combinación entre propuestas y trayectoria permite mirar a las elecciones más allá de la campaña. En lugar de considerar solo las declaraciones realizadas en el período electoral, el elector dispone de otros elementos para comprender lo que cada candidatura propone y cuáles son los intereses que pretende representar.

Esta perspectiva que aproxima ambas analíticas: el voto es individual, pero las decisiones tomadas a partir de él tienen efectos colectivos. Para la agricultura familiar, esto significa observar quién estará involucrado en la definición de políticas que afectan la producción, los ingresos, el crédito, la comercialización, los derechos y la permanencia en el campo. Para quienes viven en las ciudades, significa reconocer que las elecciones relacionadas con la agricultura también influyen en la alimentación, los precios, la salud, la economía local y el desarrollo de los territorios.

En una elección que definirá a los representantes para los próximos cuatro años, conocer propuestas, seguir trayectorias y comprender las diferentes posiciones sobre el papel del Estado son, en este sentido, formas de participar en el proceso más allá del momento de la votación.

Fuente
Brasil de Fato
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