

¿Qué condiciones ofrecemos para que puedan vivir con dignidad, participar en las decisiones y ejercer sus derechos?
Este mes, por primera vez, la Torre del Reloj de la USP será iluminada de plateado. La acción hace referencia al Mes Plateado y a la valoración de la persona mayor, en alternancia con la iluminación dedicada al Mes Rosa. El gesto da visibilidad al envejecimiento y nos invita a reconocer la longevidad como una conquista que trae nuevos desafíos y responsabilidades para la Universidad y para la sociedad.
Vivimos más. Esta es una de las grandes conquistas de nuestro tiempo. Pero el número de años vividos no responde, por sí solo, a una cuestión esencial: ¿cómo queremos envejecer y qué sociedad estamos preparando para vidas cada vez más largas?
Hablar de envejecimiento saludable implica salud, autonomía y capacidades, pero también vínculos, pertenencia, entornos favorables y oportunidades de participación. Esta comprensión guía la Década del Envejecimiento Saludable 2021–2030, propuesta por laOrganización Mundial de la Salud. La participación de las personas mayores es esencial para que las iniciativas respondan a sus necesidades y contribuyan a mejorar sus vidas, las de sus familias y las de sus comunidades.
Esto exige revisar la forma en que vemos el envejecimiento. Las personas mayores tienen el derecho de participar en la construcción de políticas, servicios y respuestas a los desafíos que les afectan.
Reconocer sus conocimientos y experiencias implica crear oportunidades para que puedan aprender, enseñar, tomar decisiones y actuar en los lugares donde viven, de acuerdo con sus intereses y posibilidades.
Es en esta relación donde se encuentran el envejecimiento y la sostenibilidad. No es posible pensar en un envejecimiento saludable en un planeta degradado. Los cambios climáticos, los eventos extremos, la contaminación, la inseguridad alimentaria, las desigualdades sociales, la falta de acceso al agua, las barreras a la movilidad y las condiciones precarias de vivienda pueden comprometer la salud y la dignidad a lo largo de la vida. Las respuestas a estos problemas deben considerar tanto las necesidades de las personas mayores como su participación en la construcción de las soluciones.
La perspectiva delEnvejecimiento Sostenible para la Salud Planetaria nace de esta comprensión. Envejecer bien depende de las condiciones en las que vivimos y de las relaciones que establecemos entre nosotros y con el planeta. Las elecciones individuales tienen su papel, pero están influenciadas por las oportunidades y los límites de los entornos naturales, sociales y económicos. Promover el envejecimiento saludable y sostenible exige, por lo tanto, acciones que alcancen estas condiciones. Además de ofrecer servicios y orientar hábitos, debemos construir comunidades que apoyen la autonomía e independencia, el acceso al cuidado y la participación durante toda la vida.
En este sentido, la activación comunitaria, entendida como la movilización de las personas para actuar en los asuntos de su comunidad, puede ser una estrategia importante. Compartir conocimientos, movilizar a sus pares y participar de las decisiones locales son maneras de influir en la vida cotidiana y construir respuestas colectivas a los desafíos del envejecimiento y la sostenibilidad.
Estas experiencias pueden fortalecer los vínculos, el sentimiento de pertenencia y el propósito de vida. Envejecer bien también implica tener espacio para hablar y ser escuchado, seguir aprendiendo y participar de la vida comunitaria. Este derecho debe ser garantizado para todas las personas mayores, sin que la valoración de una persona dependa de su capacidad de contribuir.
Esta discusión es especialmente necesaria en una sociedad que a menudo asocia la vejez con la pérdida y la dependencia. Existen vulnerabilidades que deben ser reconocidas y atendidas, pero no pueden definir toda nuestra comprensión de las personas mayores. Las experiencias de envejecimiento son diversas, así como las necesidades, los deseos y las posibilidades de cada persona.
Reconocer a las personas mayores como productores de conocimiento, líderes comunitarios y agentes de transformación significa dar espacio a capacidades que a menudo dejan de ser reconocidas por falta de oportunidades. Al mismo tiempo, debemos garantizar el cuidado, la protección y el apoyo a quienes lo necesitan. Estas responsabilidades forman parte de una sociedad que respeta el envejecimiento en su diversidad. El Día Internacional de la Persona Mayor nos invita a reflexionar sobre lo que estamos haciendo con los años que ganamos como sociedad. ¿Estamos construyendo comunidades donde sea posible pertenecer, participar y encontrar apoyo durante toda la vida? ¿Las personas mayores están siendo escuchadas en las decisiones sobre el presente y el futuro?
En este "Mes Plateado", la luz que ilumina la Torre del Reloj de la USP puede traer estas preguntas al centro de nuestra atención. El "plateado" simboliza la longevidad y nos recuerda las experiencias, los conocimientos y las posibilidades que acompañan a las vidas más largas.
Preparar a sociedad para el envejecimiento poblacional exige crear condiciones para vivir más y mejor, con derechos, cuidado y oportunidades. Las personas mayores forman parte de este futuro y de su construcción. Sus conocimientos y su participación pueden contribuir al Desarrollo Sostenible y a la Salud Planetaria, acercando la experiencia acumulada a lo largo de la vida a las decisiones que afectan la búsqueda de un futuro más sostenible para todas las personas.
________________(Las opiniones expresadas en los artículos publicados enJornal da USPson de entera responsabilidad de sus autores y no reflejan opiniones del medio ni posiciones institucionales de la Universidad de São Paulo. Acceda aquí a nuestrosparámetros editoriales para artículos de opinión.)




