La guerra entre Rusia y Ucrania tuvo nuevos capítulos en las últimas semanas. La visita inesperada del director de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú generó numerosas especulaciones sobre los entresijos de la geopolítica global. El portavoz del presidente ruso, Dmitry Peskov, declaró, aún este jueves (26), que Ratcliffeno se reunió con el presidente Vladimir Putin.
El corresponsal deBrasil de Fatoen Moscú, Serguei Monin, informó que toda la atmósfera de la visita del director de la agencia estadounidense tuvo un aura cinematográfica. “La pregunta que aún no sabemos, y no sé si lo sabremos oficialmente, es: ¿de qué se trató en esta visita? No hay ninguna declaración oficial que informe una agenda concreta”, resume.
Para el investigador Anderson Barreto, del Instituto Front, el viaje ocurrió en un momento crítico en el que Estados Unidos busca reducir su participación directa enel conflicto ucraniano. “Son tres frentes en los que básicamente están metidos los EE. UU.: Irán, Ucrania y en la región del Medio Oriente, Líbano, Siria y otros conflictos que están ocurriendo”, señala.
Barreto explica que el gobierno estadounidense enfrenta un fuerte desgaste interno debido a los múltiples focos de tensión simultáneos, lo que motiva el deseo de transferir la responsabilidad financiera y militar del enfrentamiento. "No es novedad que Trump quiere pasar la cuenta de la 'guerra en Ucrania' a la OTAN y a Europa", evalúa en su participación enEl Extranjero, podcast de política internacional deBdF.
Además de los aspectos financieros, el analista enfatiza que la duración de la guerra, que ya se extiende por casi cinco años, refleja la magnitud de las fuerzas involucradas. Anderson Barreto señala que la persistencia de las hostilidades se debe al hecho de que el conflicto no es meramente local, sino un enfrentamiento de proporciones globales.
Según sus palabras, "esta guerra es contra la OTAN, por lo que no es una guerra contra Ucrania, aunque se luche en suelo ucraniano. Es una guerra que se extiende por cinco años en Europa." Esta estructura de fuerzas hace que cualquier resolución rápida sea compleja, especialmente con la postura activa de confrontación de países europeos y de la propia alianza militar. "Rusia promete defenderse, pero nunca prometió invadir o hacer algo contra Europa. Queda en el campo de la especulación", evalúa. "El resultado de estas guerras definirá el rumbo de la multipolaridad."
Finalmente, Barreto analiza las presiones diplomáticas internacionales por una tregua y explica la disparidad de intereses entre las partes involucradas. En la actual etapa del conflicto, en la que las fuerzas rusas avanzan en laregión de DonbasÉl argumenta que la posición de Moscú es de rechazar interrupciones temporales.
Barreto resume esta dinámica de forma directa: “Rusia, obviamente, quiere la resolución de la guerra, porque está ganando la guerra. Entonces, quien gana la guerra no quiere un alto el fuego; quien quiere un alto el fuego es quien tiene problemas en la guerra.”
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El podcastEl ExtranjeroSe transmite semanalmente los miércoles a las 15h, disponible en los canales deBrasil de Fato.
